Representa la mayor colección viva de plantas de este cultivo de Europa, con cerca de 600 registros

¿Sabías que una de las mayores colecciones de variedades de plantas freseras de Europa reside en Andalucía? Concretamente, hablamos del Banco de Germoplasma de fresas, ubicado en el Centro de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (CIFA) de la localidad malagueña de Churriana, adscrito al Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (IFAPA), que depende de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía. Esta importante reserva varietal, única en España, está formada por cerca de 600 entradas, entre las que se encuentran variedades y especies de muy diversa procedencia y que tienen su origen en estudios e investigaciones que abarcan desde el siglo XVIII hasta nuestros días.

(Foto superior: Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera -IFAPA-)

Sus recursos lo componen alrededor de 400 accesiones de la Fragaria x ananassa, especie más conocida como fresón o fresa cultivada, que no se encuentra libre en la Naturaleza, al tratarse de un híbrido entre dos especies silvestres americanas, que se originó en la Francia de finales del siglo XVIII. Dicha colección la complementan una segunda integrada por casi 100 accesiones de Fragaria vesca, comúnmente conocida como Fresa del Bosque o Fresa Alpina, y una última, formada por unas 100 líneas de mejoras procedentes de trabajos de investigación del IFAPA. “La mayoría de éstas no llegan a la categoría de variedades porque no están registradas ni disponibles comercialmente, aunque poseen características interesantes para su utilización en nuevos cruzamientos, como pueden ser distintos colores, un sabor y aroma intensos, o una alta productividad”, apunta José Federico Sánchez Sevilla, investigador del área de Mejora y Biotecnología de Cultivos del CIFA de Churriana, quien además señala que este Banco de Germoplasma de fresas sólo se puede equiparar en importancia al ubicado en la localidad alemana de Dresden.

Plantas de fresa del Banco de Germoplasma de Churriana (Málaga)

Foto: Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (IFAPA).

El Banco de Germoplasma de fresas inició su andadura en 1988, con 40 variedades procedentes de programas de mejora de todo el mundo. Aunque las variedades silvestres de esta importante colección nacional no son, en su mayor parte, de origen español, se conservan algunas accesiones de F. vesca procedentes de la selva de Irati en Navarra, del Pirineo Oscense, o de las sierras de Hueva y Jaén, así como variedades obtenidas en el IFAPA. Igualmente hay que destacar las variedades más antiguas de Fragaria x ananassa que datan de 1840.

¿Y cuál es el principal objetivo de todo este trabajo de registro, conservación y estudio? Pues preservar la biodiversidad de una especie como la fresa, con una elevada importancia agroalimentaria, comercial y económica para nuestro país (no olvidemos que España lidera la comercialización de este producto en la Unión Europea, siendo Andalucía la principal comunidad autónoma productora y exportadora de fresa, con Huelva a la cabeza). Con tal fin, la colección se mantiene en vivo en macetas y, además, se conserva una copia de la misma in vitro como medida de seguridad ante posibles plagas o enfermedades. Sobre ambas unidades de conservación se realiza de forma periódica un control sanitario y un control de la estabilidad genética, respectivamente.

Para el mantenimiento y caracterización de este Reservorio de la fresa, el Centro IFAPA de Churriana cuenta entre sus instalaciones con un umbráculo de 792 m3 que alberga a la colección en vivo, una cámara frigorífica de 13 m³, para la conservación in vitro (frigo conservación), un parterre al aire libre para caracterizar o identificar las distintas variedades, determinando sus cualidades agronómicas y morfológicas, y un recinto ‘insect-proof’ para la recepción y mantenimiento provisional de nuevas entradas. “Se trata de un invernadero con una malla de tela fina a prueba de insectos, para evitar la transmisión de enfermedades”, aclara Sánchez Sevilla, quien además apunta que con el parterre se trata de reproducir las condiciones del cultivo de la fresa en Huelva -“en lomos” y con cubierta de plástico-, ya que las plantas en macetas no producen bien el fruto.

Hacia una fresa más aromática y sabrosa

El hecho de que el Banco de Germoplasma de fresas aproveche las instalaciones de un Centro de Investigación favorece que en torno al mismo se venga desarrollando una intensa actividad investigadora en mejora genética que ha convertido al CIFA de Churriana en un destacado referente en investigación en fresa, junto a la Finca Experimental El Cebollar del IFAPA, en Moguer (Huelva). Así, su material se utiliza en distintos estudios de caracterización y evaluación de numeroso proyectos de investigación propios del IFAPA y de proyectos o convenios en colaboración con otras entidades nacionales o internacionales como la Universidad de Málaga, la Universidad de Córdoba, o el ‘Istituto Sperimentale per la Frutticoltura’ de Forlí, Italia entre otras.

Técnico manipulando plantas de fresa del Banco de Germoplasma de Churriana (Málaga)

Foto: Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (IFAPA).

Uno de los logros más destacables de esta labor investigadora, que el Banco de Germoplasma de fresas ha venido propiciando desde el Centro IFAPA de Churriana, ha sido la identificación del gen FaFAD1, al que se atribuye la combinación de notas aromáticas entre melocotón y albaricoque que presentan algunas variedades de fresa. Este descubrimiento es el paso previo para la producción de la gamma-decalactona, un compuesto volátil que proporciona notas afrutadas y dulces al sabor de la fresa, y que permitirá la selección de variedades que contarán con una clara ventaja competitiva en los mercados, al encontrarse más en sintonía con las preferencias del consumidor actual.

Tradicionalmente, las características sensoriales se habían venido relegando a un segundo plano en los trabajos de mejora genética de la fresa, primándose aspectos agronómicos como la dimensión y firmeza del fruto o el volumen de la producción, considerados más importantes por parte de los productores. Pero ahora, gracias a esta investigación se dispone de herramientas más precisas que los criterios subjetivos que antes se utilizaban para evaluar aspectos como el sabor, que ayudarán a acelerar el proceso de selección de las variedades cultivadas de fresa, facilitar el trabajo de los científicos dedicados a la mejora de este alimento y evitar posibles confusiones en los esfuerzos dedicados a potenciar su calidad.

Otros cultivos con ‘fondos varietales’

La fresa no es el único cultivo que cuenta con sus propios ‘fondos varietales’, muchos titulares se han venido dedicando al Banco Mundial de Germoplasma del Olivo, que proporciona la base y el material para mucho de los trabajos de investigación y experimentación en olivar que se han venido desarrollando en España y, sobre todo, en Andalucía. Ubicado en el centro IFAPA Alameda del Obispo, de Córdoba, lo integran en la actualidad unas 900 variedades de 25 países de la Cuenca Mediterránea y de otras zonas con cierta tradición olivarera como Sudamérica.

Y no puedo concluir sin citar el Banco de Germoplasma de la vid, ubicado en el CIFA Rancho de la Merced (Jerez), colección compuesta por 1.796 accesiones, y que por la significación de este cultivo en nuestra tierra será, más adelante, objeto de un post en este blog.